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septiembre 4, 2026 0 Comentarios

«Violencia vial»: el proyecto de ley que podría hacerte perder la licencia por una pelea de tránsito

Seguro te ha pasado, o se lo has visto hacer a otro conductor: un frenazo, un choque leve, alguien que se «cerró», una discusión por quién tenía la preferencia… y de un momento a otro la conversación se transforma en gritos, empujones o algo peor. En el Congreso hay un proyecto de ley que apunta directamente a ese momento en que la discusión de tránsito se convierte en agresión física, y que podría cambiar las reglas del juego para cualquier conductor en Chile.

Como amantes de los autos y de todo lo que implica cuidarlos —desde el detailing hasta dónde los estacionamos—, también nos interesa cómo se comportan los conductores en la calle. Así que te contamos, en simple, de qué se trata esta iniciativa.

¿Qué busca este proyecto de ley?

La idea es simple de entender: crear una nueva infracción de tránsito llamada «violencia vial», que sancionaría a cualquier conductor que agreda físicamente a otra persona —otro conductor, un pasajero, un ciclista, un peatón, quien sea— cuando esa agresión nace directamente de una situación de tránsito: un choque, una maniobra, una discusión por el uso de la vía, etc.

Lo importante acá es una distinción que hace el propio proyecto: no se trata de sancionar penalmente el golpe en sí (eso ya lo hace la justicia penal si corresponde), sino de sancionar el hecho de que una persona habilitada por el Estado para conducir haya usado violencia para resolver un problema de tránsito. Es decir, es una sanción aparte, enfocada en la idoneidad para seguir manejando, no en reemplazar a la justicia penal.

¿Cuál sería la sanción?

Si el proyecto se aprueba tal como está redactado, esto es lo que arriesgaría un conductor:

  • Primera vez: suspensión de la licencia de conducir por un período de entre 90 y 180 días.
  • Reincidencia dentro de 5 años: suspensión de entre 6 meses y 2 años.
  • Tercera vez dentro del mismo período de 5 años: cancelación definitiva de la licencia.
  • Si te cancelan la licencia por esta causal, recién podrías postular a una nueva después de 5 años, y tendrías que volver a acreditar todos los requisitos de idoneidad para conducir, como si partieras de cero.

Algunos detalles que vale la pena conocer

No es necesario que haya lesiones. El proyecto es claro en que la sanción aplica aunque el golpe no deje marcas ni derive en un proceso penal. Basta con que un Juzgado de Policía Local determine que hubo agresión física originada en una controversia de tránsito.

Aplica aunque ya te hayas bajado del auto o alejado del lugar. Si la pelea sigue después de estacionarse o de caminar unos metros, y se puede establecer que nació directamente del incidente de tránsito, igual cuenta.

Se puede probar con cámaras. El proyecto señala expresamente que se podrán usar grabaciones de cámaras de seguridad públicas o privadas, cámaras de vehículos (dashcams) y testigos para acreditar los hechos. Esto es relevante si consideras instalar una dashcam en tu auto: cada vez tiene más peso como medio de prueba, no solo para seguros, sino también para este tipo de situaciones.

Es independiente de la responsabilidad penal o civil. Si además del problema de tránsito hay lesiones, amenazas u otro delito, la justicia penal sigue su curso por su lado. Esta sanción de tránsito no reemplaza nada, se suma.

No pasa por hospitales ni fiscalías, sino por los Juzgados de Policía Local, que son los mismos tribunales que hoy conocen infracciones de tránsito como partes y multas —lo que en la práctica busca que el proceso sea más rápido que uno penal.

¿Por qué debería importarte esto?

Porque el mensaje de fondo del proyecto es bastante directo: la licencia de conducir no es solo un trámite, es una autorización del Estado que exige cierto estándar de conducta, y perder los estribos frente a un problema de tránsito podría salir mucho más caro de lo que muchos piensan hoy —no en plata, sino en la posibilidad de seguir manejando.

Más allá de si el proyecto se aprueba tal cual está redactado o sufre cambios en su tramitación, la conversación de fondo es útil para todos los que pasamos horas al volante: frente a un choque o una discusión de tránsito, siempre existen canales para resolverlo —intercambiar datos, llamar a Carabineros, recurrir al seguro— y ninguno de esos caminos pasa por bajarse a los golpes.


Este artículo resume el contenido de un proyecto de ley (Boletín N° 18.625-15) que se encuentra en tramitación en el Congreso. Su contenido puede modificarse durante el proceso legislativo antes de convertirse en ley.

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