

Ley Alberto: Hacia un transporte más seguro y humano en Chile
La seguridad en las calles no solo depende de las señales de tránsito o del estado del pavimento; depende, principalmente, de quién va detrás del volante. La “Ley Alberto” nace como una respuesta urgente a esta realidad, poniendo el foco en un sector crítico: el transporte público y privado de pasajeros.
A continuación, te explicamos en qué consiste este proyecto de ley y por qué representa un cambio profundo para todos los que compartimos la vía pública.
¿Qué es la Ley Alberto?
Este proyecto de ley, actualmente en tramitación en el Congreso, busca elevar los estándares de seguridad en el transporte de pasajeros. El objetivo central es claro: evitar tragedias mediante una fiscalización interna y preventiva.
Controles preventivos: La responsabilidad pasa a las empresas
A diferencia de la fiscalización aleatoria que realiza Carabineros en las calles, la Ley Alberto propone modificar la Ley de Tránsito (Ley 18.290) para que las empresas sean las responsables directas de la sobriedad de sus choferes.
Puntos clave del control:
- Obligatoriedad: Las empresas de transporte deberán realizar test de alcohol y drogas a su personal.
- Costo Cero para el trabajador: Los exámenes deben ser costeados íntegramente por el empleador.
- Periodicidad: Se exige que cada conductor se someta a estos test al menos dos veces al año, con un intervalo mínimo de cuatro meses entre cada prueba.
Sanciones: Tolerancia cero a la negligencia
Para asegurar que la ley no sea “letra muerta”, el proyecto establece castigos severos para las empresas que no realicen los controles:
- Multas económicas: Entre 1,5 y 3 UTM por cada conductor que no tenga sus exámenes al día.
- Clausura del negocio: En caso de reincidencia, la empresa podría perder su autorización de funcionamiento de forma definitiva.
El factor humano: Dignidad para quien conduce
Uno de los aspectos más innovadores de la Ley Alberto es que reconoce que la seguridad vial está ligada al bienestar del conductor. Un chofer estresado, mal alimentado o sin descanso es un riesgo en la ruta. Por ello, el proyecto propone modificar el Código del Trabajo para exigir:
- Zonas de descanso dignas en los terminales.
- Instalaciones de aseo adecuadas.
- Espacios habilitados para la alimentación.
Al mejorar la calidad de vida de los trabajadores, se garantiza un conductor más atento, menos propenso a la fatiga y, en consecuencia, un viaje más seguro para los pasajeros.
¿En qué estado se encuentra el proyecto?
Es importante recordar que la Ley Alberto aún es un proyecto en discusión. No está vigente todavía, por lo que podría sufrir modificaciones durante su paso por el Congreso. Sin embargo, su avance marca un precedente sobre la importancia de la responsabilidad empresarial en el transporte.
Conclusión
Ya seas pasajero habitual, conductor particular o ciclista, este proyecto nos beneficia a todos. Una calle más segura se construye con mejores leyes, pero también con empresas responsables y conductores respetados.